¿Cuál es el mejor grado de pureza de un diamante y cómo incide en su valor?

Diamond Carat

Si quiere averiguar el valor de su diamante, es importante que conozca su grado de pureza. A continuación, se explica qué es la pureza de un diamante, de qué modo se gradúa y cómo incide en el valor de la piedra.

Los diamantes son como los copos de nieve: no hay dos iguales. Estas maravillosas gemas poseen tantas características únicas que resultaría imposible encontrar dos idénticas. Esto se debe a que cada diamante presenta marcas propias originadas de forma natural durante su formación en las profundidades de la corteza terrestre; dichas marcas o impurezas (tanto las inclusiones internas como las imperfecciones externas) tienen un carácter identificativo, como las huellas dactilares o los lunares en las personas. En cualquier caso, todas ellas afectan a la "pureza", por lo tanto, es uno de los cuatro criterios de calidad de los diamantes (pureza, color, peso y talla, lo que en inglés se conoce como las "4C" en alusión a "clarity", "color", "carat" y "cut") y constituye un factor importante a la hora de determinar su valor. Ahora bien, ¿qué es exactamente la pureza de un diamante y cómo incide en su valor?

¿Qué es la pureza de los diamantes?

El aspecto de los diamantes varía por numerosos motivos. Si le muestran un diamante tan claro que distingue su propio reflejo en la superficie o uno tan lleno de puntitos que le recuerda a la Vía Láctea, lo que estará advirtiendo es su pureza. Existen muchas características en el interior y en la superficie de un diamante que determinan su pureza. ¿Cuál es, pues, el mejor grado de pureza y cómo se define? La respuesta es simple: cuantas menos impurezas tenga, mejor. Las impurezas se dividen en inclusiones e imperfecciones. Las inclusiones son defectos naturales situados en el interior del diamante y pueden ser producto de las intensas condiciones de presión y temperatura que la gema experimente durante su formación. Otras inclusiones se deben a que ciertos materiales extraños quedan atrapados dentro del diamante conforme va creciendo. Algunos ejemplos de inclusiones son los cristales, las plumas, las manchas oscuras de carbón y el granulado. Por su parte, las imperfecciones que aparecen en el exterior del diamante suelen ser muestras de desgaste causadas por la acción humana. Algunas de ellas son las fracturas, las abrasiones y las rayaduras. Cuando los gemólogos gradúan la pureza de un diamante, tienen en cuenta el tamaño, el tipo, la cantidad y la ubicación de dichas impurezas.

¿Cómo se gradúa la pureza de un diamante?

El Instituto Gemológico de América (GIA) se rige por una serie de estrictos criterios para evaluar la pureza de los diamantes. La graduación se efectúa mediante un microscopio estándar con un factor de aumento de 10x; los diamantes que presentan impurezas imperceptibles sin la ayuda de una lupa o de un microscopio se consideran "puros a simple vista". Estas gemas son más caras porque sus defectos no han alterado la belleza natural de la piedra. Por el contrario, los diamantes con impurezas fácilmente visibles son menos apreciados, ya que sus defectos causan un impacto negativo en la apariencia de la piedra y la devalúan. No obstante, la mayoría de los diamantes se encuadran en un término medio. Continúe leyendo para descubrir los distintos grados de pureza según los expertos.

Diamond Clarity Value

¿Cuál es el mejor grado de pureza según la escala GIA?

Diamantes "Flawless" (FL; sin inclusiones ni imperfecciones), "Internally Flawless" (IF; sin inclusiones) y "Very Very Slightly Included" (VVS1 y VVS2; con inclusiones muy, muy pequeñas)

Los diamantes "Flawless" (FL; sin inclusiones ni imperfecciones) son los mejores en cuanto a pureza se refiere. Estas gemas perfectas sin impurezas visibles de ningún tipo bajo una lente de 10 aumentos son extremadamente raras y proporcionalmente caras. Los siguientes de la lista son los diamantes "Internally Flawless" (IF; sin inclusiones), imposibles de diferenciar de los FL sin la ayuda de un microscopio potente. Estas gemas no contienen inclusiones internas, pero presentan alguna imperfección minúscula en su superficie; esto quiere decir que originalmente eran FL, pero experimentaron una desafortunada fractura o rayadura por error humano tras su proceso de formación. A continuación, vienen los diamantes "Very Very Slightly Included" (VVS1 y VVS2; con inclusiones muy, muy pequeñas), los cuales contienen inclusiones prácticamente invisibles, como puntos negros, agujas o granulado.

Diamantes "Very Slightly Included" (VS1 y VS2; con inclusiones muy pequeñas) y "Slightly Included" (SI1 y SI2; con inclusiones pequeñas)

Los diamantes "Very Slightly Included" (VS1 y VS2; con inclusiones muy pequeñas) tienen defectos ínfimos que son casi imposibles de detectar a simple vista; algunos ejemplos son las manchas oscuras de carbón, los cristales y las plumas. Por su parte, los diamantes "Slightly Included" (SI1 y SI2; con inclusiones pequeñas) presentan defectos muy similares a los VS; la diferencia entre ambos grados de pureza radica en la cantidad, el tamaño, la ubicación y el tipo de inclusiones. Por ejemplo, un diamante puede contener una única mancha oscura de carbón y clasificarse como VS, pero si dicha mancha se sitúa en un ángulo que lo refleja en múltiples facetas, el diamante puede pasar a considerarse SI. Los diamantes VS y SI son muy populares en EE. UU. porque ofrecen un buen equilibrio: son menos costosos que los diamantes FL e IF ya que contienen inclusiones, pero sus mínimos defectos pasan desapercibidos ante un ojo inexperto, lo que los hace parecidos a los VVS, aunque sin el notable aumento de precio que comporta pertenecer a esta categoría superior.

Diamantes "Included" (I1, I2 e I3; con inclusiones)

Los diamantes "Included" (I1, I2 e I3; con inclusiones) son los de gama más baja en términos de pureza y, por lo tanto, los menos atractivos desde este punto de vista. La razón principal es que sus inclusiones son tantas y tan visibles que la belleza y el brillo natural de la piedra quedan muy desvirtuados.

Relación entre pureza y apariencia

Por otro lado, cabe destacar que el grado de pureza no siempre refleja el atractivo real de la gema. Por ejemplo, si un diamante de categoría VS2 contiene un pequeño cristal justo debajo de la faceta principal, llamada "tabla", su apariencia se ve claramente afectada. Del mismo modo, si un diamante SI1 (es decir, de pureza inferior al anterior) presenta varios cristales pequeños y ocultos en el borde exterior o "filetín", dichos defectos resultan casi invisibles a simple vista. Así pues, el diamante SI1 en cuestión sería menos valioso según la escala de pureza GIA, pero su apariencia general resultaría más estética que la del VS2. Los compradores expertos también encuentran diamantes que fluctúan entre las categorías SI2 e I1, en estos casos, si bien sus defectos son evidentes al graduarlos, no menoscaban demasiado la belleza de la piedra.

Diamond Clarity

La forma del diamante también condiciona su pureza. Las impurezas son menos visibles en los de talla brillante, como los diamantes redondos brillantes, de cojín o radiantes que en los de corte esmeralda o Asscher. Por ello, una inclusión en un diamante VS de talla Asscher puede resultar más obvia que una inclusión en un diamante SI de corte radiante. Las tallas esmeralda y Asscher se caracterizan por el uso de facetas grandes y planas que actúan como espejos de aumento y permiten detectar inclusiones minúsculas a simple vista; con estas formas, las impurezas pueden apreciarse incluso en diamantes de pureza VS. La forma y la pureza son factores importantes que inciden en el brillo, pero tan solo la combinación de las "4C" podrá determinar la belleza y el valor de la piedra.

¿Cómo incide la pureza en el valor de un diamante?

Si quiere averiguar el valor de su diamante, es importante que conozca su grado de pureza. Como se ha mencionado, recurrir al GIA es una idea excelente y útil, pero recuerde que un informe de graduación de diamantes emitido por esta institución no siempre es una condición indispensable para cerrar una venta. Los compradores de diamantes altamente cualificados de CIRCA evalúan el peso, el color, la talla, la fluorescencia, el brillo, la simetría y, por supuesto, la pureza de cada gema antes de hacer una oferta. Examinar el diamante es esencial para poderle ofrecer el mejor precio posible si decide venderlo. Gracias a una red de distribución internacional en contacto con importantes coleccionistas de diamantes, CIRCA puede garantizarle los mejores precios y el pago inmediato. Concierte una cita en una de las 14 oficinas que tiene la empresa en todo el mundo o venda sus joyas online al precio que merecen.

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